Desde la costa, más precisamente desde la
ciudad de Manta tomé el camino hacia la sierra, pasando por Portoviejo y desde
allí a Santo Domingo donde pase la noche. Si bien Ecuador es un país pequeño,
los distintos accidentes geográficos hacen que distancias que podrían hacerse
en pocas horas, terminen demorando bastante más.
La ruta hacia Quito es realmente muy hermosa,
la charrúa subiendo lentamente ya que la altura comienza a sentirse. Muchísima
vegetación, curvas muy pronunciadas, y de repente ríos y cascadas que me
sorprendían
regalándome su espectáculo mientras seguía avanzando en la ruta.
regalándome su espectáculo mientras seguía avanzando en la ruta.
Finalmente llegué a Quito donde me esperaban
mis amigas Ani y Gaby, a quienes había conocido en Máncora (Perú).
Quito es una ciudad bellísima, ubicada a más
de 2500 metros de altura y rodeada de montañas, volcanes y valles que le dan su
encanto propio. Pero además de sus paisajes y los gigantes como el Pichincha y
el volcán Cotopaxi, una de las principales atracciones de Quito, es que allí se
encuentra la mitad del mundo.
Hemisferio sur, nos vemos a la vuelta… Latitud 0´0´0 Hemisferio norte, aquí vengo!
No hay comentarios:
Publicar un comentario