Provincia de CÓRDOBA, 30 de octubre de 2013

Desde La RIOJA, ingresamos a la tardecita a la provincia  Córdoba por la ruta Nº38. Deslumbradas a cada paso por el cambio en el paisaje y disfrutando de las sierras que se levantaban a los lados de ruta con pueblitos y villas mágicos como Capilla del Monte (Conocido por la energía de su cerro Uritorco), La Falda, Cosquín (famosa por sus fiestas folcklóricas), etc.
Llegamos a Córdoba Capital en la noche, y estacionamos a un lado de la terminal de ómnibus, ya que a primera hora recibiríamos la visita de mi mamá.
Villa Carlos Paz:  Las 3 a bordo de La Charrúa partimos a la ciudad de Carlos Paz. Ciudad asentada sobre un fértil valle comprendido entre el cordón montañoso de las Sierras Chicas al este, y las Sierras Grandes al oeste; surcado por 2 ríos y 2 arroyos que forman la cuenca que yace a sus pies: El Río San Antonio, el Río Cosquín, el arroyo Los Chorri-llos y el arroyo Las Mojarras.
Antiguamente poblado por los aborígenes Comechingones, fue fundada en 1913 por Don Carlos N paz, convirtiéndose con el correr de los años en uno de los principales centros turísticos del país.
Conocida a través de los paparazi que llegan a ella en el verano buscando la nota de los famosos que hacen su temporada, nos sorprendió con la tranquilidad de sus calles los primeros días de noviembre.
Nos hospedamos en el Hostal de La Costa, con una hermosa vista y buenos servicios, y luego de dejar el equipaje salimos a recorrer la ciudad.



Recorrimos el microcentro con distintas vistas del lago y del río, que por esta fecha escaseaba de agua por la falta de lluvias. Después visitamos el reloj Cu-cú, símbolo de la ciudad, y nos sacamos la típica fotografía que retrató el momento.
Al otro día bordeamos la costanera y realizamos el recorrido de las 100 curvas disfrutando los espectaculares miradores desde los que se aprecia la ciudad y el Lago San Roque, hasta llegar al Dique.
A la tardecita ascendimos la sierra en las aerosillas, y paseamos en el aerotren disfrutando de otra mirada de Villa Carlos Paz.
Como cierre del fin de semana, conocimos la famosa discoteca Keops, con gran trayectoria en la ciudad y a la que han llegado cientos de personalidades en sus casi 40 años de vida.
Córdoba Capital: Después de despedir a mamá que regresaba a Uruguay, nos quedamos unos días en la capital de la provincia.
La ciudad de Córdoba, es una ciudad moderna y conserva permanentemente su rico patrimonio cultural e histórico.
Siendo una de las ciudades más grandes de la Argentina, posee un centro histórico donde se contemplan edificios como la antigua iglesia catedral, el Cabildo, el pasaje Santa Catalina y la plaza San Martín, que nos transporta a los tiempos coloniales y fundacionales de la ciudad.
Paseamos por sus concurridas peatonales y recorrimos el “Paseo del Buen Pastor” donde nos encontramos con una estatua de “Rodrigo”, construida en homenaje al fallecido cantante de cuarteto cordobés.
El Parque Sarmiento y el Parque de las Tejas, son los grandes pulmones de la ciudad, con hermosos lagos que se llenan de deportistas todas las tardes.
Aprovechamos también los servicios de una ciudad importante para hacer la revisación general y puesta a punto de la Charrúa.

El jueves 7 de noviembre, realizamos el Córdoba Fitness Day en conjunto con LALCEC, en la plaza Gerónimo del Barco y cerramos nuestra visita a la ciudad tomando un helado con Elena (Presidenta de la comisión directiva de LALCEC), y Cecilia Corregidor (secretaria), que gentilmente nos invitó a su casa a tomar unos mates antes de salir a la ruta.

Provincia de LA RIOJA

Después de manejar duros kilómetros al sol, soportando altísimas temperaturas, ingresamos en esta árida región.
Hicimos nuestra primera parada en la ciudad de “Todos los Santos de la Nueva Rioja”, capital de la provincia homónima, ubicada al pie de las Sierras del Velasco.
Fue fundada en el lugar donde se encuentra la plaza 25 de Mayo en el año 1591, por Don Juan Ramírez de Velazco.
Allí hicimos nuestra parada para informarnos sobre el atractivo que nos llamaba la atención de la provincia: el “Parque Talampaya”.
Agibiadas por el calor, esperamos el aire fresco de la caída del sol y continuamos viaje rumbo a Patquía, y desde allí hasta un parador ubicado en “La Torre”, en las cercanías de “El Chiflón”, donde pernoctamos.
A las 7 am emprendimos viaje unos 80 km más hasta ingresar en el Parque Nacional Talampaya.
Viajamos por los hermosos y áridos paisajes rojizos de la ruta Nº76 hasta el kilómetro 148 donde se encuentra el área de servicios a visitantes y desde donde parten las excursiones al Cañón del Talampaya.


El Parque Nacional Talampaya, con sus 250.000 hás se constituye como el atractivo turístico emblemático de La Rioja. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000; se levanta con inmensos farallones rojos de 250 millones de años de antigüedad.
“Río seco del tala”, es una de las interpretaciones del significado de Talampaya. Ríos que tienen agua sólo por unas horas, después de las escasas lluvias torrenciales del verano, y el resto de los días del año, sus cauces sonutilizados como caminos por los que avanzamos para ingresar al cañón.
Los algarrobos que crecen a sus lados, con ramas sueltas y entrecruzadas a diferentes alturas, dan testimonio que en este lugar tan yermo, corre agua y mucha en alguna época del año.
Esa agua rápidamente se absorbe y se guarda en las hojas carnosas de la verdolaga, o se reserva como un tesoro en los cactus.
Guardianes de milenarios secretos, los rojizos y enormes paredones de 130 metros de altura permanecen sujetos a los dictados de la naturaleza y desde siempre convocaron la atención de los hombres.
Se cree que Talampaya fue un lugar de paso para quienes habitaron temporariamente las cuevas y los aleros de estas sierras, hace más de 1000 años. Ellos consagraron este sitio enterrando aquí a sus difuntos y dejando grabadas en las rocas algunas señales de su cultura.
En Talampaya se encuentra guardada una gran parte de la historia geológica de la tierra.
Los sedimentos triásicos y terciarios que durante millones de años quedaron acumulados en la profundidad del planeta, emergieron y quedaron al descubierto cuando se elevó la cordillera de los Andes.
La gran variedad de materiales que forman el suelo del Talampaya, matiza su paisaje con diferentes colores y texturas.
Los granos de arena que en el tiempo son arrastrados por el viento y el agua, moldean continuamente las rocas y así surgen las geoformas.
Nuestra cultura las identificó con nombres comunes como “El Monje”, “La Chimenea”, “La Torre”, “La Catedral”, etc.
Admirando tanta belleza de la naturaleza, realizamos el recorrido del Cañón, avanzando en una excursión por el cauce del Río Seco Talampaya. La travesía realiza varias paradas, en las que observamos “Los Petrolifos" grabados en la piedra por los antepasados prehistóricos. También el “Jardín Botánico” y “La Chimenea” donde experimentamos el eco del Talampaya, la catedral gótica y las geoformas como la del monje y la torre.
Desde allí visitamos los “Cajones del Shimpa”, donde antiguamente habitaba un chamán de la zona.

A pesar de que el costo de la excursión rodea los $200 Arg, es un paseo único y que nos dejó maravilladas de conocer!!!

Provincia de SANTIAGO DEL ESTERO, 25 de octubre de 2013

El mismo 25 a la tarde llegamos a la capital de Santiago del Estero, que con el mismo nombre de la provincia, tiene la particularidad de ser la más antigua de la Argentina.
Entramos cruzando el puente que une “La Banda” con la ciudad de Santiago del Estero.
Lo primero que apreciamos fue su costanera, a orillas del Río Dulce, donde paramos a descansar del sol mientras observábamos a unos pescadores locales que con redes y arpones sacaban del agua gran cantidad de dorados de importantes tamaños.
El Parque Aguirre, así llamado en honor a su fundador, es uno de los principales paseos citadinos, con fuentes, sombra y varios juegos para niños.
Durante la tarde paseamos por la peatonal y visitamos la catedral de la ciudad. Al caer la noche, descansamos frente al centro de convenciones.
Es increíble la cantidad de personas que uno conoce cuando hace un viaje de estas características.
Así fue como se acercó Guillermo, un caballero de 75 años, que atraído por el llamativo ploteo de la camioneta, quiso investigar un poco sobre sus ocupantes.
De inmediato nos preguntó si nos gustaban las empanadas, y nos invitó a almorzar en su casa.
Dejando la desconfianza de lado, de inmediato accedimos y conocimos a un ser maravilloso.
De procedencia alemana, nos contó que es un ingeniero civil jubilado, que se radicó con su esposa en Santiago del Estero hace 35 años.
Si bien enviudó hace algunos años, continúa viviendo en esa casa cuyos recuerdos atesora.
Pasamos la tarde disfrutando de la agradable charla a la sombra de un frondoso árbol de moras blancas, y después de unos ricos mates, nos despedimos agradecidas por tanta cortesía.
Termas de Río Hondo: Las milagrosas aguas calientes (Yacu Rupai) sirvieron en la antigüedad como fuentes curativas para los males físicos y reposo a los espíritus cansados y enfermos de los aborígenes de la región como los Tonocotes, aborígenes sedentarios que vivieron a orillas del Río Dulce.
Hoy la evolución humana ha hecho que termas creciera y se desarrollara hasta cambiar de un lugar agreste y exótico, por un pueblo a orillas de un río. Pero creció mucho más hasta convertirse en ciudad, y fue bautizada “Las termas de Río Hondo”.


Con un clima semi-árido moderado, llegamos un día en que la temperatura se acercaba a los 40º C.
Bordeamos el río dulce avanzando por la costanera hasta llegar a la Reserva Natural “Tara Inti”.
Tara Inti, en quichua significa “Isla del Sol”. Accedimos a ella a través de un vistoso puente peatonal y caminamos por un circuito de madera que posee miradores panorámicos desde donde se puede contemplar y disfrutar toda la fauna y flora, áreas con restos paleontológicos y el impactante paisaje de los vertederos del “Dique Frontal”, como fondo de la postal del Río Dulce.
Una característica destacable de las Termas de Río Hondo, es que todas las viviendas y hoteles, de cualquier categoría, están dotados de agua termomineral.
También hay piletas públicas, llamadas “La Olla” a las que se acceden de manera gratuita, y donde pasamos la tardecita.
Al atardecer estacionamos “La Charrúa” en el Parque Guemes, donde conocimos a una pareja de argentinos jubilados que viajaban en su motorhome. Con Italia Zaccone y su esposo charlamos e intercambiamos anécdotas hasta altas horas de la noche.

PROVINCIAS DE FORMOSA Y CHACO, 23 de octubre de 2013

FORMOSA 23/10/13
Llegamos a la ciudad de Clorinda en la noche, después de pasar los controles fronterizos y que la Charrúa fuera inspeccionada por completo.
Pasamos la noche frente a una plaza muy concurrida por deportistas que hacían ejercicio hasta altas horas de la noche, y al otro día partimos hacia la capital de la provincia.
La ciudad de Formosa se presenta muy ordenada, siendo una de las capitales más jóvenes del país.
Con sus avenidas arboladas y florecidas, y una extensa costanera sobre el río Paraguay, la hacen una ciudad muy disfrutable.
Estacionadas sobre la costanera, pasamos la tarde visitando museos, la catedral y la plaza principal, para al otro día despedirnos de la ciudad.
CHACO 25/10:
Ese viernes 25 fue un día muy triste para mi. Manejaba hacia Resistencia, la capital Chaqueña, cuando recibí un inesperado llamado.
Era mi mamá para avisarme que Madonna había tenido un accidente el día anterior. No puedo explicar el dolor que sentí al saber que había perdido a mi bebé, a tan sólo 20 días de despedirme de ella.
Sólo puedo decirles que era un ser muy especial. Una compañera como jamás tuve, que estaba a mi  lado fuera a donde fuera entregándome su cariño. Siempre alegre y a la espera de un minuto para jugar conmigo, o sentarse en mi falda para hacer mimos.
Viajó con nosotras en La Charrúa durante todo el recorrido por Uruguay, despertando el afecto y la atención de todos los que la conocieron.
Fue una decisión muy dura el dejarla antes de cruzar la frontera pensando que la ruta no era una buena vida para ella.
Pero las cosas pasan quizás por algo, y el destino a veces nos golpea fuerte.
Con ella en mi corazón acompañándome siempre, decidimos no parar en Resistenciay seguir haciendo ruta hasta Santiago del Estero.
La soledad de los paisajes y el silencio del asfalto me ayudaron a soltar la angustia y recordarla alegre, como ella era…disfrutando de seguirme en mis locuras y aventuras.
Manejé horas y horas por un camino de tierra que atravesaba el impenetrable chaqueño. Avanzando lento durante kilómetros en la oscuridad, donde lo único que nos rodeaba era la exuberante vegetación y los ojos brillantes de los animales que nos observaban.
Mi cabeza viajaba en el tiempo, a 18 años atrás, cuando pasaba mis vacaciones en el interior de la selva chaqueña compartiendo con los aborígenes Tobas.
Tantas historias y tantas vivencias que cuando me pongo a pensar, sin duda no han pasado en vano mis 32 años y tengo que agradecer por eso.
Campo del cielo: Cerca del límite con Santiago del Estero paramos en esta zona donde hace unos 4000 años se produjo una lluvia de meteoritos de 25 km de ancho por 75 km de largo, provocando la extinción de la población que habitaba la zona, la flora y los animales silvestres.
Este acontecimiento se transmitió desde entonces a todas las generaciones por los pueblos originarios de la etnia Mocoví.


Hoy en día, en esas tierras se encuentra un parque con camping, donde se aprecian los cráteres dejados por los impactos, y algunos de los meteoritos.

“El Chaco”, con 37000 kg, es el segundo más grande del mundo.

PARAGUAY. 20-23 de octubre de 2013

Ciudad del Este: Después de la despedida con nuestros amigos (Matías y el Colo de Santa Fé, y Emmanuel de Nigeria) partimos rumbo a Paraguay.
A la mañana del domingo 20 de octubre cruzamos el puente Tancredo Neves, Puero Iguazú (Argentina)- Foz Iguacu (Brasil), y desde allí cruzamos nuevamente la frontera que nos llevó a Ciudad del Este en Paraguay.
Sorprendidas por los escasos controles fronterizos ingresamos a este pequeó país, que sería el tercero a visitar en nuestra ruta.
El Paraguay está dividido en 17 departamentos y un distrito capital: Asunción.
Ciudad del Este, ubicada en el Alto Paraná, es uno de los principales centros comerciales de América Latina, con habitantes de diferentes nacionalidades atraídos por el crecimiento económico que generó la construcción de las represas de Acaray e Itaipú.
Allí se encuentran múltiples locales comerciales que ofrecen una enorme variedad de artículos importados, a un precio muy conveniente.
La ciudad está repleta de gente, y es imposible transitar sin que se acerquen decenas de locales ofreciendo su mercadería.
Caaguazú: Manejamos por la ruta 7 rumbo a la capital, y dadas las altas temperaturas decidimos hacer una parada en el camino. Era la ciudad de Caaguazú.
Asediadas por el intenso calor que no nos dejaba ni respirar, paramos en una plaza a esperar que bajara el sol.
Allí todos los lugareños con su “Tereré” (mate con agua fría y limón) en mano, buscaban al igual que nosotras el resguardo de los árboles.
Ya al atardecer conocimos a “Juan”, un empresario argentino que vive gran parte de sus días en esa ciudad, hospedándose hace más de 10 aós en el mismo hotel.
Nos contó que se dedica al rubro de la madera (a pesar de ser arquitecto) y que en Paraguay encontró un sitio propicio para hacer crecer su negocio, aunque en los últimos aós a decaído mucho a causa de la deforestación incontrolada.
Nos ofreció disfrutar de un baño en la piscina de su hotel, a lo que accedimos de inmediato para sacarnos el calor del día.
Comimos pizza, tomamos cerveza, y nos fuimos a dormir, ya que al otro día temprano seguiríamos viaje rumbo a Asunción.
Asunción:  21/10 El Paraguay, antiguamente llamado “Provincia gigante de las Indias” nació del encuentro de los conquistadores españoles con los nativos guaraníes. La manifestación más viva de este “cruce” de civilizaciones se expresa en el uso de los dos idiomas, constitucionalmente de idéntico valor: el español y el guaraní.

A comienzos del siglo XV, Paraguay se constituyó en la ruta principal hacia otras regiones del continente. Asunción es conocida como “Madre de Ciudades”, ya que desde allí partieron los españoles a fundar nuevas colonias.
Hoy en día, Asunción cuenta con 600.000 habitantes, y ofrece el perfil de una ciudad cosmopolita.
Llegamos sobre el medio día, y después de encontrar un lugar seguro donde estacionar “La Charrúa”, salimos a recorrer la ciudad.
Caminamos por sus amplias y arboladas avenidas, y recorrimos la recién inaugurada costanera sobre el Río Paraguay.
Luego visitamos el Ministerio de la Mujer, donde conocimos a Gladys Giménez (secretaria de la ministra) que nos recibió y contactó con otras mujeres que luchan por nuestra misma causa.

Asustadas por todos los avisos que nos hicieron sobre la inseguridad que se vive en Asunción, pasamos la noche frente a la policía turística, quienes velaron por nuestros sueños las 2 noches que nos quedamos allí.
Al otro día temprano fuimos a conocer el Cabildo; el “Panteón de los Héroes”, donde se encuentran los restos de los grandes héroes de la historia de Paraguay; y la Catedral Metropolitana, reconstruida en 1842.
También el Palacio de Gobierno y la antigua 2Estación Central del Ferrocarril, hoy en día museo.
Si bien la ciudad no está en óptimas condiciones de limpieza y es un tanto insegura, quedamos sorprendidas por el gran número de policías que custodian las 24 horas el circuito céntrico y los edificios municipales que se encuentran en excelente estado de conservación.
Caminando por el centro de la ciudad, nos encontramos con una plaza muy arbolada y con un cerco que la rodea: era “La plaza Uruguaya”, donde se levanta una estatua del prócer Artigas, cosa que nos llenó de orgullo.


El miércoles 23 manejamos hasta la localidad de Ñemby, donde nos esperaba Eudelia, una de las integrantes del grupo AMACMA. Charlamos junto a ella y a la primera dama de Ñemby sobre nuestro proyecto, y partimos rumbo a la provincia Argentina de Formosa.

Misiones, Argentina. 9 - 20 de octubre de 2013

Es una de las provincias más al norte de Argentina. Limita con Brasil y Paraguay, y está repleta de destinos turísticos.
El primer lugar que visitamos fue la ciudad de Posadas, capital de la provincia.
Recorrimos la amplia costanera que culmina en el puente internacional “San Roque González de Santa Cruz” que atraviesa el río Paraná hasta llegar a la vecina ciudad de Encarnación, en Paraguay.
San Ignacio: Entre 1609 y 1818,en el corazón de la cuenca del Plata, en territorios de Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, se desarrollaron las Misiones Jesuítico Guaraníes.
Fueron 30 pueblos organizados que registraron 141 182 habitantes en 1732. Despertaron admiración entre quienes profesaban las utopías, pero también sospechas entre quienes detentaban el poder político quienes lograron desacreditar a la Compañía de Jesús hasta que el Rey Carlos III firmó la expulsión de los Jesuitas de los dominios españoles.
Abandonadas en su suerte, en 1767, destruidas por las invasiones portuguesas y paraguayas entre 1816 y 1819 y posteriormente saqueadas, de las reducciones sólo quedó el ejemplo de una experiencia civilizadora inédita, la riqueza arqueológica de sus vestigios, la expresión urbanística  del trazado de los pueblos, la historia contada en museos, centros culurales y universidades. La estructura vigente aún en el paisaje; restos, hechos y vivencias que integrados al espacio del actual Mercosur forman el circuito Internacional de las Misiones Jesuíticas.
De los 30 pueblos de indios guaraníes, 15 estaban en Argentina, 7 se levantaron en Brasil y 8 en Paraguay.
7 de las reducciones de las antiguas Misiones han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad.
En 1610 los sacerdotes José Cataldino y Simón Masceta fundaron en la región del Guayrá (Brasil) la reducción de San Ignacio Miní, junto a otras que sufrierin el asedio constante de los bandeirantes o mamelucos (cazadores portugueses de esclavos).
Sólo San Ignacio y Nuestra Señora de Loreto se salvaron de los ataques y en 1632 emigraron para establecerse a orillas del arroyo Yabebirí, en la actual provincia de Misiones.
En 1696 se estableció definitivamente en el sitio donde hoy quedan sus vestigios. Al igual que lo ocurrido con las demás reducciones, sufrió el ataque por parte de los paraguayos que la destruyeron en 1817.
En la década de 1940, San Ignacio Miní fue restaurada totalmente.
En las misiones, cada grupo familiar cultivaba una parcela de tierra particular (abambaé: cosas del hombre) y otra comunitaria (tupambaé: cosas de Dios). Los hombres hacían los trabajos rurales, de carpintería, herrería, arte y artesanías.
Las mujeres cuidaban a los niños, cocinaban, hilaban, tejían, y tenían a su cargo tareas domésticas.
Todos participaban en trabajos artísticos y religiosos.
Con las ganancias de la producción del tupambaé sostenían a las mujeres solas y solventaban gastos de la iglesia, la educación y otras expresiones de la cultura.
El trazado urbano partía de una cruz, que como gesto fundacional marcaba el centrod e la reducción y el corazón de la plaza.
En uno de sus laterales sobresalía la iglesia que se complementaba con la residencia de los padres, colegio y talleres hacia un lado, mientras que el “Coti guazú” (donde vivían las viudas) y el cementerio estaban del otro.
Luego se acomodaban las viviendas, el cabildo, y las tierras de cultivo y de labranza.
Como llegamos a la noche, nuestra primer visita a las ruinas fue a presenciar el espectáculo de imagen y sonido.
Con tecnología de última generación mediante actores virtuales, efectos multimedia e imágenes proyectadas como hologramas, se revive paso a paso la historia de estas misiones.
Realmente es un espectáculo que vale los arg$ 60 que sale la entrada.
Al otro día temprano, realizamos el recorrido por las ruinas, pudiendo observar cada detalle con la luz del día.

Luego manejamos por la ruta 12 hacia el norte hasta tomar la ruta 7 para llegar a Aristóbolo del Valle.
Ya en plena selva misionera, avanzamos por el Valle del Cuña Pirú (mujer flaca en guaraní), pasando a aldeas de guaraníes que se establecieron al lado de la ruta, en medio de la inmensa vegetación de la zona.
Decidimos parar en la escuela nº 172, y allí estuvimos charlando sobre nuestro proyecto con la directora. Ya en la ciudad, hicimos una parada para repartir folletería de la técnica del autoexamen de mama y continuar haciendo camino al andar.
Parque Provincial Valle Encantado: (10/10/13) En plena selva misionera, a 6 km de la ciudad, se encuentra un conjunto de cascadas que ofrecen un emocionante espectáculo, y cuyo salto mayor le da el nombre: Salto encantado.
Es el arroyo Cuña Pirú que corre encajonado y atraviesa el parque, donde sus aguas cristalinas corren bajo abundantes doseles de vegetación.
En el corazón del Parque Provincial se encuentra el Salto Encantado, una caída de agua de 64m de altura que se desempeña en paralelo a un imponente paredón rocoso.
Senderos interpretativos con diferente grado de dificultad, permiten adentrarse en la naturaleza. Los recorridos sobre decks facilitan el acceso a impactantes vistas del Salto Encantado.
Caminos alternativos por la selva, conducen a los otros saltos que bañan el duro suelo de basalto.
En uno de esos senderos caminamos unos duros 1800 metros entre subidas y bajadas rodeadas de vegetación hasta llegar al otro salto que le sigue en tamaño: el “Salto la Olla”.

Ese salto ofrece un paisaje único que hace valer la pena el cansancio del camino de acceso. En él, puede vivirse de cerca el salto, hasta incluso tocar el agua disfrutando del entorno repleto de mariposas.
Es un recorrido imperdible y a un precio muy accesible (sólo arg$ 10 cuando nosotras lo visitamos).
El parque es vigilado por los guardaparques provinciales del Ministerio de Ecología de Misiones, y ofrece un drugstore con miradores y puestos de venta de artesanías típicas.
Montecarlo 10/10/13: Esa misma tarde continuamos manejando, hasta llegar en la nochecita a la ciudad de Montecarlo.
Famosa por sus flores, llegamos en plena celebración de la 23ª Fiesta Nacional de la Orquídea.
Nos dirigimos al Parque Vortisch, donde durante toda la semana se realizaba la fiesta.
Nos sorprendió encontrar a los lados del camino de acceso, cientos de guaraníes acampados, que, según nos dijeron, salen de la selva durante esa semana, para vender plantas y artesanías a los turistas que llegan.
El Parque Vortisch cuenta con 6 há de senderos temáticos y árboles. La feria artesanal y comercial y los patios de comidas típicas.
El ingreso a la fiesta es de Arg$ 30, y allí se aprecian pabellones de orquídeas nativas, exóticas y flora regional. También hay más de 60 stands de los mejores viveros de la provincia.
La propuesta de espectáculos es variada: artísticos y culturales para todas las edades, y buena música en vivo.
En el parque también recorrimos el “Laberinto Vegetal”, que con una superficie de 3100m2 es el más grande de Sud América.
Disfrutamos la fiesta durante la noche y la mañana, y conocimos a Claudia (Gugui), una de las organizadoras de la fiesta, quien amablemente nos invitó a ingresar y nos contó los orígenes de esta gran fiesta.
Wanda 11/10/13: Por la ruta 12 y a poco más de 40 km antes de llegar a Puerto Iguazú, se encuentra esta ciudad cuyo principal atractivo son las minas de piedras preciosas que posee.
Son 2 minas pertenecientes a distintas empresas: las de “Tierra Colorada” y las de la “Compañía Minera de Wanda”.
A éstas últimas ingresamos, ya que son las únicas que hoy en día continúan siendo explotadas.
Con un ticket de ingreso de Arg$ 30, fuimos guiadas por uno de sus empleados que nos explicó en detalle el proceso de extracción de las piedras preciosas hasta convertirlas en bijouterie o joyas.
Estas minas fueron descubiertas buscando agua, y desde entonces son explotadas dando trabajo a gran número de pueblerinos. Con un máximo de 6 horas de trabajo, los mineros extraen las piedras realizando explosiones controladas mediante shocks eléctricos y pólvora.
Luego se trabaja con martillos neumáticos para extraerlas y pasarlas a los artesanos que con su habilidad las transforman en piezas muy valiosas.

De las “Minas de Wanda” se extraen ágatas, amatistas y cristales de cuarzo.
Caminamos por sus túneles donde aún se sentía el olor a pólvora, y quedamos impactadas al ver las enormes piedras preciosas en su estado natural: aún incrustadas en el basalto.
Por último, apreciamos el local de venta, ya con las alajas confeccionadas para el consumidor final.
Puerto Iguazú 11/10/13:
Finalmente llegamos a esta hermosa ciudad donde los atractivos turísticos se encuentran a cada paso y están muy bien explotados.
Ciudad turística por excelencia, sería la última a visitar por nosotras en la provincia de Misiones.
Apenas llegamos, decidimos parar en un centro de informes ubicado a la entrada de la ciudad. Allí conocimos a Claudio Sarmiento, quien además de informarnos sobre los paseos a realizar, nos permitió estacionar “La Charrúa” en un predio del Camping Coati y establecernos allí durante nuestra estadía.
También nos contactó con el presidente de turismo de la región, quién nos recibió en su oficina y nos obsequió las entradas al Parque Nacional Iguazú.
Esa misma noche y ya acomodadas en nuestro nuevo hogar, hicimos el primer asado de la vuelta al mundo.
El sábado 12 amaneció lluvioso, así que lo aprovechamos para recorrer otros paseos de Puerto Iguazú.
Visitamos “La Aripuca”, donde nos dejaron ingresar sin pagar los arg$ 30 que sale el ticket. Es un espacio construido con troncos de árboles gigantes como el Ibirapitá, que por diversas circunstancias murieron en la seva y fueron trasladados hasta allí formando un monumento que busca crear conciencia sobre la preservación del medio ambiente sustentable.
También hay una construcción macro de una “Aripuca” (jaula pequeña en guaraní, utilizada para cazar animales sin lastimarlos).
Apreciamos las estructuras hechas de madera y cañas tacuara y degustamos el típico helado de yerba mate.
Estuvimos charlando con Oto, su dueño, quien nos regaló un paquete de yerba para el camino y posó junto a nosotras en una foto que retrató el momento.
De allí nos dirigimos a “La casa ecológica de botellas”, donde conocimos a Alfredo Alberto Santa Cruz y su señora.
Juntos nos mostraron su casa y sus muebles, todo hecho a base de botellas y materiales que uno normalmente desecha.
Nos contó que todo surgió en un momento económicamente crítico para ellos, y con la basura que tenían, descubrieron que podían fabricar cosas y hacer de ellas elementos útiles que les permitieran subsistir: muebles, las paredes de la casa, juguetes, cartucheras, bolsos, vasos, materas y una infinidad de artículos que uno se asombra de apreciar.
Luego de escuchar sus historias y compartir un hermoso momento, partimos con la promesa de que seguiríamos en contacto.
A la tarde recorrimos la costanera,  hasta llegar al “Hito de las 3 fronteras”.
Rodeado de una vista panorámica única, este imponente atractivo de más de 100 años representa el encuentro de tres países divididos por 2 ríos: Paraná e Iguazú.
El domingo fuimos a visitar la “Aldea Yryapú”. Es un paseo en el que se recorren senderon en la selva, conociendo ls distintos árboles utilizados por los guaraníes como medicina. También nos mostraron las diferentes trampas que usaban los antiguos guaraníes, para atrapar los animales que después utilizaban como comestible.
Al finalizar el recorrido, conocimos la aldea donde actualmente vive este pueblo, en un predio de 265 há.
Dialogamos con Ricardo, el maestro de la aldea, que nos contó el modo de vida que llevaban sus ancestros, estableciéndose en un lugar donde vivían de la caza y la pesca hasta que se agotaban los recursos. Llegado ese momento(aproximadamente 2 años), se trasladaban a otro sitio.
Hoy en día, la comunidad vive prácticamente del turismo y de la ventad e artesanías, ya que según nos dijo Ricardo, la selva se empobreció tanto en las últimas décadas, que no quedan animales como para sustentarse.
A la salida paramos en lo del “Indio Solitario”, donde conocimos a Matías y coordinamos una cabalgata ecológica para el otro día.
A las 11 de la mañana del día siguiente comenzamos la “Cabalgata Ecológica” guiada por la selva misionera.
Avanzando por ajustados senderos entre la vegetación, disfrutamos de la observación de la flora y fauna autóctona, en un paseo totalmente recomendable.
Terminando el día, hicimos el paseo “Iguazú Aventura”. Es una travesía por los Ríos Iguazú y Paraná, en la que observamos desde el agua el Puente Internacional Tancredo Neves que se encuentra situado sobre el río Iguazú, uniendo las ciudades de Foz do Iguazú(Brasil) con Puerto Iguazú(Argentina).
Desde el catamarán se aprecia una vista panorámica de los 3 hitos: Argentina, Brasil y Paraguay.
Parque Nacional Iguazú: A pesar de la inestabilidad del clima, el 16 de octubre finalmente nos dirigimos a conocer las cataratas, la más importante de las atracciones turísticas que ofrece esta ciudad.
Con entradas obsequiadas por el presidente de turismo de Iguazú (Claudio Álvarez), ingresamos al parque Argentino.
El río Iguazú tiene sus nacientes en la Serra do Mar, y tras un recorrido de 1320km, desemboca en el Río Paraná. La mayor parte de su extensión transcurre en territorio brasileño; sólo en sus últimos 133 km constituye el límite natural entre la Argentina y el vecino país.
Su nombre responde a la denominación guaraní que significa “Agua Grande”. El caudaloso curso se mantiene por kilómetros como un río ancho y de poca profundidad, que recibe el aporte de varios arroyos. Dentro del parque, el río forma numerosas correderas, donde afloramientos rocosos aceleran la velocidad de la corriente. Antes de desembocar en el Paraná, el Río Iguazú alcanza un desnivel de más de 70 metros de altura, y el agua se desploma para dar origen a las famosas cataratas.
Realizando una travesía entre la costa del Atlántico y Asunción del Paraguay, el español Alvar Núñez Cabeza de Vaca se encuentra con las cataratas en el año 1542, y la bautiza con el nombre “Saltos de Santa María”.
A fines del siglo XIX, del lado brasileño y argentino hombres ilustres comienzan a frecuentar esta maravilla de la naturaleza, y plantean la necesidad de protegerla y darla a conocer.
A principios del siglo XX se crean los dos parques nacionales en torno a ellas: el “Iguazú” en 1934 (Argentina), y el “Iguacú” en 1939 (Brasil).
Ambos reconocidos por la UNESCO como Patrimonio Natural de la Humanidad.
Consideradas una de las 7 maravillas modernas, las Cataratas del Iguazú ofrecen un escenario de encanto inigualable, donde un ocasional arcoíris se confunde con los numerosos saltos, y despierta las emociones más profundas en el visitante.
Los vencejos de cascada, son el ave emblemática del parque, ya que encuentran refugio y nidifican detrás de las caídas de agua. Al igual que éstos, cientos de otras especies animales y vegetales conviven la majestuosidad de esta selva subtropical.
Quedamos impactadas al poder observar y disfrutar esta maravilla de la naturaleza, que nos emocionó hasta las lágrimas.
Tuvimos la fortuna de poder realizar el paseo Gran Aventura de la empresa “Iguazú Jungle”.
Con él avanzamos 5.5 km en un vehícul todo terreno a través del sendero Yacaratiá hasta llegar a Puerto Macuco donde embarcamos en una lancha a motor que navegó por las aguas rápidas del Iguazú inferior hasta ingresarnos en el área de cascadas. Esta travesía finalizó con la aproximación a los saltos argentinos más importantes, y el inolvidable “bautismo” en las caídas de agua que nos dejó con la adrenalina a flor de piel!
Más tarde caminamos por las pasarelas muy bien situadas para que el turista tenga varios puntos de vista de las cataratas y sus distintos saltos.
El cierre de oro del día, fue cuando tomamos el tren que lleva a la estación “Garganta del Diablo”.
Allí caminamos por las pasarelas donde se aprecia el Iguazú superior, hasta encontrarnos con la imponente caída de agua que forma la Garganta del Diablo.
El ruido del agua al golpearse con las rocas se escucha desde varios cientos de metros y aumenta su volumen a medida que uno se va acercando al mirador. Las gotas de agua que suben y salpican al visitante forman un paisaje alucinante del que difícilmente se salga seco.
Iguazú Forest: Después de casi 8 días de estar en Puerto Iguazú y recorrerla de punta a punta viviendo desde adentro cada uno de sus atractivos, realizamos este paseo que ofrece una experiencia de ecoaventura distinta y muy divertida.

A tan sólo 7 km de la ciudad y en medio de una reserva perteneciente al “Corredor Verde” , se desarrolla esta aventura. Allí disfrutamos de la “tirolesa” que nos deslizó a gran velocidad y altura entre los árboles de la selva, y vivimos la increíble experiencia de hacer Rappel en una cascaa donde descendimos por las rocas en medio de un salto de agua de más de  metros que nos dejó mojadas de pies a cabeza!


Entre Rios y Corrientes 7 de octubre

ENTRE RÍOS: Colón 7/10
Entramos en Argentina el 6 de octubre a la noche, por el puente que une la ciudad de Paysandú con Colón, cruzando el río Uruguay.
Colón, en la provincia de Entre Rios, es una ciudad tranquila, repleta de campings y lugares arbolados ideales para hacer una parada en el camino.
Nos quedamos 2 días, parando en el balneario municipal “Santiago Inkier”, con una hermosa vista a las playas del río Uruguay.
Recorrimos la rambla, el pequeño puerto con unos cuantos yates, y la plaza principal “San Martín”. También el gran Parque Escolar Queiroz, lleno de juegos y canchas para practicar diversos deportes.
Otro de los paseos que ofrece esta ciudad es el cruce en barco a las islas que están frente a la costa, pero nos quedó pendiente para el regreso.
Hecho el cambio de aceite a “La Charrúa” y después de despedir a Lorena que partió rumbo a Buenos Aires, continuamos viaje hacia el norte por la ruta 14.
CORRIENTES 8/10:
Entramos en la provincia de Corrientes, manejando por la ruta 14 rumbo a Misiones. Después de manejar unas cuantas horas y recorrer casi 400 km, decidimos hacer una parada en la ciudad de “Paso de los Libres”.
Unida a la ciudad brasileña de Uruguayana a través de un puente que cruza el río Uruguay. Tiene una hermosa costanera iluminada, con canchas, juegos y aparatos para hacer ejercicio al aire libre.
Allí pasamos la noche, cenamos con vista a la vecina ciudad brasilera que iluminaba el horizonte y al amanecer seguimos viaje.
A medida que avanzábamos en la ruta, la temperatura iba subiendo, y en los costados del camino la tierra se empezó a tornar más roja.

Llegamos a la zona de la tierra colorada!!! Poco después, entramos en tierras Misioneras.